Residieron una semana en la cabaña, todo era perfecto y parecía que mientras las cosas siguiesen así todo podría marchar mejor. Pero una llamada mientras cocinada con Nathan marcaría el comienzo de algo nuevo, de algo igual de maligno como lo que estaban pasando. Llamada —Sé dónde estás y también sé que estas embarazada, quién lo diría parece que ahora tengo más motivos para encontrarte y matarte, te daré tiempo a que te largues de donde estás o te voy a buscar y voy a asesinarte junto a ese rubio con el que estás, vete preparando porque va a correr sangre. Nathan estaba al lado de Astrid y escuchó todo. Inmediatamente se marcharon de la cabaña y antes de ir a cualquier otro lugar fueron con el jefe de la policía. Pasaron más de setenta horas en la estación custodiados mientras trabaja

