Ezra. Esos carnosos y provocativos labios formaban una línea recta, levante mi vista para que no pensara mal, aunque sabe perfectamente que estoy mirandolos y que deseo devorarlos. « ¿Qué estoy diciendo? » « Esto es sólo una apuesta. » « Aunque no estoy mintiendo, tiene unos labios sumamente provocativos. » - ¿Qué dijiste?- dice con una clara expresión de disgusto en su rostro. - Lo que escuchaste- me aleje un poco de ella ya que estando tan de cerca es una tentación. Puso los ojos en blanco ante mi comentario. - ¿Quién te creés para hablarme así?- se cruza de brazos. - Yo no soy nadie comparado contigo, sólo estoy tratando de que me escuches- digo de manera calmada. - ¿Y es qué no entiendes que no quiero escuchar tus excusas?- dice con furia. - ¿Quién dice que son excus

