Tessa. Centímetros, eso es lo que teníamos el auto y yo de distancia, máximo cinco centímetros, por cinco centímetros sigo de pie en medio de la calle, por cinco centímetros no estoy inconsciente desangrándome, por cinco centímetros sigo aquí. Las lagrimas seguían bajando por mis mejillas, por la rabia, la traición y además por imaginarme el estar en una camilla de hospital nuevamente. El dueño del auto sale y de inmediato me limpio las lágrimas lo mejor que puedo. - ¿Qué demonios haces corriendo por la calle sin mirar a los lados Tessa? No eres un maldito fantasma que atravesara las cosas- dice Chris todo despeinado con lo que parece ser un mono de pijama n***o una franelilla del mismo color y pantuflas de Garfield. - ¿Qué haces aquí?- es lo único que puedo responder al instante.

