Tessa. - Mierda Tessa, eso duele- se queja Valerian. - ¿Yo te mande a no fijarte por donde caminabas?- le digo por tercera vez-. Y baja la voz, que mi madre puede despertarse. - Me hiciste molestar así que es tú culpa de que ahora este cortado- susurra con molestia. - ¿Yo fui quien arrojo la botella a la calle y después no vio por donde caminaba? Si es así, me disculpo… ah cierto, que yo no tuve nada que ver con eso- digo en un mismo susurro y derramando sarcasmo en cada una de mis oraciones. Él se queda callado, mordiéndose la lengua y me observa con los brazos cruzados y el ceño fruncido como niño pequeño-. Quédate quieto-le digo acercando poco a poco el algodón con alcohol a su herida, Valerian cierra los ojos y bota un largo suspiro, al hacer contacto el algodón con su piel da

