Capítulo 3

1160 Palabras
Suelto un suspiro y giro lentamente —Bien...ya se fue— dice él tratando de calmar el silencio incomodo que se ha formado. —Si, lo noté— no tenía ganas de nada, simplemente quería ir a mi cuarto a llorar— v-voy a mi cuarto— digo en un hilo de voz. No seas ridícula, no te quiebres. —Oye ¿estàs bien?— me pregunta preocupado. —Si..solo necesito descansar, ha sido un día muy duro— evito mirarlo a los ojos— ¿ne-necesitas algo? ¿qué te muestre la casa quizá?— Di que no. Di que no. Di que no. —Oh no te preocupes linda, no necesito nada. Aún recuerdo esta casa como si la hubiese visitado ayer— suelta una risita— más bien si necesitas algo, solo dilo ¿si? Me estaré quedando en el cuarto de tu padre, pues él me pidió que me quedé ahí, ya que no arreglaron el de invitados— lo miro con el ceño fruncido— no te molesta ¿o si?— Simplemente lo miro. Si me molesta y mucho. Es el cuarto de mi padre, solo él y yo podemos estar ahí, además esta enfrente del mío. Es solo que no, no me agradaba esa idea de estar tan cerca de un desconocido. No quiero tener tan cerca a alguien que he conocido hace menos de treinta minutos. Porque a pesar de que sea de mi familia, eso es para mi. Y es lógico, genia. Suelto un bufido— pues si el te dijo que te quedes ahí, no, no hay problema—hago una pausa— si eso es todo, me retiro a mi cuarto— contesto sin ser grosera. Sin esperar respuesta subo de manera rápida. Al llegar a mi pieza cierro la puerta con pestillo y me tiro a mi cama. Mi cuerpo rebota con fuerza, lastimando mi brazo en el proceso, pero el dolor es nulo. No lo puedo evitar y lloro. Lloro con todas mis fuerzas, como si fuera esa niña de 8 años que perdió a su madre de la peor manera; Un balazo en la cabeza. Si así es, mataron a mamá cuando estábamos volviendo del colegio, ella fue a recogerme y todo pasó muy rápido, en cuestión de segundos ella ya se encontraba en el piso, con una bala entre sus cejas y sus ojos fríos mirándome fijamente. Lloro recordando aquellas imágenes, lloro por el miedo de no volver a ver a papá y quedarme sola, simplemente me permito liberarme como no lo hacía desde hace cinco años. Agarro el oso de peluche que me habían regalado ambos por mi cumpleaños número siete, lo estrujo contra mí lo más que puedo y sin nada de esfuerzo logro quedarme dormida. ————— Abro mis ojos lentamente y los froto con mis manos, trato de levantarme pero en el intento un mareo me detiene, vuelvo a intentar y lo consigo. Voy directo al baño que se encuentra en mi habitación y lavo mi cara, miro mis ojos hinchados y suelto un suspiro. Odio verme así. Mi estómago gruñe así que decido bajar por algo de comer, no sin antes agarrar mi celular. Son las 18:30 del viernes, hoy no fui al colegio ya que dediqué al máximo mi atención a mi padre. Me dirijo a la cocina y voy directo a la alacena, subo en una silla para así alcanzar la puertita en donde se encuentran todos los contenidos de nutella,mantequilla de maní, jaleas, etc. Saco el pote de nutella y lo dejo sobre la mesa, sin más lo abro y comienzo a meter mi dedo embarrandolo del contenido y llevándolo a mi boca. —Mmmm que delicia de dioses—digo gimiendo y repitiendo el proceso una y otra vez, cerrando mis ojos,disfrutando el sabor. Es que esto ha sido creado por brujos ¡Brujos del chocolate! Justo cuando vuelvo a meter mi dedo en el envase escucho su voz. —Vaya creo que alguien es adicta a la nutella— dice burlón el hermano de mi padre. Me pongo colorada al instante debido a su mirada. —Mmm pues si..Amo esta cosa, es adictiva—  —Ya veo— dice mirando mi dedo— No comas demasiado que luego no querrás cenar—  Le miró extraña, ni siquiera papá me prohibía comer chucherías a cualquier horario. En acto sorpresa agarra mi mano y dirige mi dedo índice con chocolate a su boca, lo chupa lentamente y me mira a los ojos,su mirada se encuentra más oscurecida de lo normal. — simplemente delicioso linda— dice sacando mi dedo de su boca, dándose la vuelta, dejándome confundida y colorada. —Queeeee ascooo— digo reaccionando y limpiando mi dedo con la rejilla— que no ve que hay cucharas en los contenedores— guardo la nutella en su lugar y me dirijo a mi habitación— me daré una ducha y desinfectaré mi dedo. Si, puede que suene exagerada pero...a quien miento ¡Denme alcohol!!! —————————————————————————————————————————————————————— 22:00 a.m. Salgo de la ducha envolviendo mi cuerpo y mi cabello en una toalla. Esa baño fue realmente relajante. Abro la puerta y pego un grito al verlo sentado en mi cama. —¿Q-qué haces aquí!?— su mirada me recorre de arriba a abajo con una media sonrisa en sus labios. —Oh pues solo venía a avisarte que para la cena haré filetes con arroz— me sonríe— ¿si te gusta verdad Adara?— dice saboreando mi nombre entre sus labios. —Oh bueno, si me gusta— lo miro— púes si eso ya es todo ¿te puedes retirar?— el me mira confundido — es que me tengo que vestir— le digo obvia, un poco fastidiada— y la próxima, toca la puerta por favor, no me gusta que cualquiera entre a mi habitación— El me mira molesto. Y no es para menos...fui algo grosera. —Yo no soy cualquiera, soy tu tío— exclama molesto— mira, yo no sé— lo interrumpo. —No escúchame tu a mi— él me observa— no es por ser grosera, lo juro, simplemente soy así, no me doy con cualquier persona, aun no te conozco como tal, dame tiempo y quizá nos llevemos bien— —De acuerdos—responde dudoso—lamento haber entrado así como así— se da la vuelta— ahora te llamo para la cena...cariño— sin más desaparece por la puerta—. Pfff ¿Cariño? Resoplo y me tiro a la cama. Estos serán unos laaargos meses.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR