-¿Estás bien Nalia?-Albert me cuestionaba con su mirada. -Claro-fingí una sonrisa. -Entonces por qué te veo tan...triste-desvié la mirada, estábamos sentados en una de las bancas de la escuela y a lo lejos podía apreciar la silueta de Julianne. -No es nada, tranquilo-sabía que mis palabras eran vagas desde hace unos días, había perdido todo el contacto con mi profesora desde esa noche y no le había vuelto a hablar. Aún trataba de ignorar el hecho en el que nunca más tendría a Julianne, pero mi decisión era firme, yo no quería ser la otra, no quería ser solo una amante. Verla y no tenerla era lo más duro que he pasado, no lamento mi decisión, al final me empecé a cuestionar todo, si en verdad nuestra "relación" era una normal. O también lo estúpida que era al pensar que sería solo mía, t

