Capítulo 42 Ronal frunció el ceño. —Eso es imposible. Todos los accesos están vigilados. La voz del técnico volvió a escucharse, esta vez más tensa. —No exactamente, Gamma. La señal fue enmascarada, pero logré rastrear el origen primario. Proviene de un territorio adscrito al Norte… específicamente de la jurisdicción del Alfa menor Darek. El nombre cayó como una piedra en el silencio. Neriam no reaccionó de inmediato. Su expresión no cambió, pero su mente sí. Darek. Un Alfa joven, ambicioso, leal en apariencia. Siempre correcto en las reuniones. Siempre dispuesto a acatar órdenes… aunque con ese brillo inquieto en la mirada que ella había notado más de una vez. —¿Estás seguro? —preguntó con voz baja y controlada. —Completamente, Alfa. La red privada utilizada pertenece

