CAPÍTULO TREINTA Y SEIS Riley sintió una extraña sensación desde el momento en el que entró en el Centro de Rehabilitación Reliance. El lugar le parecía muy inhospitalario. Por un lado, la temperatura era inusualmente fría. Pero Riley sintió que había algo más en el aire. “Aquí algo más está frío aparte de la temperatura”, pensó. Le mostró su placa a una recepcionista taciturna y pidió ver a la enfermera jefe. La inquietud de Riley creció mientras la recepcionista la guio por la clínica. Nadie estaba sonriendo. Todo el mundo se veía sombrío, y cuando alguien miraba a Riley, se sentía positivamente incómoda. Recordó algo que Lance le había dicho. “Te juro que son unas de las personas más frías que jamás he conocido”. Cuando llegaron a la oficina de la enfermera jefe, la recepcionist

