59 Varios disparos estallan contra el enjambre de langostas, pero podríamos estar disparándole a las nubes, pues no hace ninguna diferencia. Supongo que las langostas fueron atraídas por las luces y el ruido que estaban destinados a atraer a los ángeles. Están aterrizando en cuatro patas por todas partes a nuestro alrededor. Escucho disparos por todos los sitios cuando el personal de tierra entra en acción. Saco mis cuchillos justo cuando una langosta cae desde el cielo delante de mí. Su cola de escorpión se levanta sobre su cabeza y me ataca de repente. Mis brazos entran en acción automáticamente. La apuñalo con mis cuchillos. Daría cualquier cosa por tener a Osito Pooky ahora mismo. Ese pensamiento hace que me hierva la sangre. Le devolví su espada a Raffe voluntariamente. La apuña

