Al encender la luz de su casa suspiró agotado, la cabeza le dolía. Miró su anillo volviendo a menearlo entre sus dedos últimamente se había vuelto una costumbre incómoda. Se sirvió un vaso de licor y sacó su arma de un costado colocándola en la mesa. Vivía cerca de ella, siempre estuvo lo más cerca que pudo, miró el brillo plateado de su glock y suspiro con desgana. Cuando escuchó sus pasos a su espalda la apretó fuertemente para luego suavizar el agarre vaciando el vaso por completo en su garganta - Supongo que viste el concierto. Ella está bien resguardada en el teatro, fue una locura esta noche Al fin giró para mirarlo, estaba más grande y ancho con una enorme chaqueta marrón puesta. Podía ver su pelaje gris esparcido por su pecho y su cuello, sus cuernos comenzaban a salir, estaba t

