Como es de esperarse, cuando un ser ama a otro ser, no le desea ningún mal, el príncipe vampiro Safir no deseaba que los suyos le hicieran daño a la chica que le gustaba, estaba amedrentado, sofocado y muy nervioso de estar escuchando el daño que quieren hacer en contra de la mujer. —Si os me permiten una sugerencia, la joven mujer dijo que no quería problemas, así que, ¿Por qué no dejar esto así? Ella no volverá aquí si no provocamos. El mas Anciano de todos, miró a Safir y le dijo —¿Estas en contra o a favor de nosotros? ¿Por qué siempre estas tratando de hacer parecer que somos nada contra ella? ¡Ella tiene que tener su punto débil, lo descubriremos para luego acabar con ella! —el anciano vampiro, tenía los ojos vidriosos y rojos. —Estamos bien sin estar en guerra con ella y su r**

