Salí de aquella habitación muy feliz, algunos consejos que recibí de la mujer que sabía que era mi madre, fue, "no confiar en nadie" ni en los mas cercanos, me contó algo que una vez le pasó en su pasado, en el que ella llegó a confiar demasiado en alguien que la traicionó. Eso la había marcado su vida para siempre. Yo ya sabía de qué se trataba, Alejandro Copoa me había explicado en resumen. Al día siguiente, todos estaban muy atentos a la gran reunión de hombres lobos, la mayoría de estos eran líderes de Clanes. Había una situación, todos vivían en aparente paz entre sí, aunque una eminente guerra se reprimían debajo de la piel entre sí Alejandro me tomó de la mano y me llevó a través del largo estrecho de camino, en el cual a cada lado estaban el resto de miembros. Traía mi mano en

