Em: Señora, yo...
Xx: ¿Por qué tratas a mi prometida así?
Escuché esa voz... Es muy similar a la de... ¿Jacob? Qué hace el aquí.
Xx: ¡Por dios Jacob! Qué diablos haces aquí.
Jb: Había ido a estacionar el auto y dejé que ellas vinieran primero, ¿Algún problema?
Xx: Si, ni siquiera puedes encontrar un amante de nuestra clase que consigues una pobretona y niñita.
Jb: Primero que nada ella no es mi amante... Será mi esposa dentro de unas semanas y tú no me vas a decir con quien debo o no estar, sea clase alta, baja, media y todas las que existan.
Miré a Jacob sorprendida y el me abrazó.
Jb: Somos una familia, estamos muy felices los tres así que espero que no molestes.
Xx: ¡Jacob! Pero... Ella es mi hija y tu aún mi esposo.
Jb: Dejaste de serlo cuando tomaste la decisión de irte de nuestras vidas, todo por el dinero, ahora asume las consecuencias. Espero que sea la última vez que trates así mi esposa porque sino te arruinaré más de lo que ya estas.
Ella trató de tomar a Hyu Min, pero la abracé fuerte y me escondí en el pecho de Jacob.
Xx: M-mi hija...
Jb: Deja de actuar, el papel de madre amorosa extrañando a su hija ya no sirve.
Miró a su guardia y le hizo una seña.
Jb: Llévatela por favor.
El obedeció tomándola del brazo y llevándosela a quién sabe dónde.
Em: Gracias...
Jb: No hay de que, aunque no vine por ti, sino por mi hija.
Em: Oh, lo siento.
Sonreí fingiendo ser amable y le di a Hyu Min.
Em: Yo... Me retiraré, que tenga un buen día señor y adiós pequeñita.
Me levanté y el me tomó del brazo.
Jb: Tu... ¿Vendrás está noche?
Em: Y-yo no lo se, sólo quiero pedirte disculpas, fui muy grosera contigo hoy.
Jb: No te preocupes pequeña, sólo que cuando quiero algo soy muy insistente y termino siendo como una carga que no deja respirar.
Em: No digas eso, eres muy tierno y lindo... Quien iba a pensar que en este gran hombre serio y rígido se encuentra un bebé tierno y mimoso.
Sonreímos y nos abrazamos.
Jb: Te esperaré todo lo que sea necesario...
Em: Gracias, aunque no creo que sea eso sino que aún nos conocemos poco, quiero conocerte mucho más, saber todo de ti.
El besó mi frente y acarició mi cabello.
Jb: Yo también quiero saberlo todo de ti, entiendo a lo que te refieres así que tomémonos el tiempo necesario para saber si en verdad estamos destinados aunque... Debo decir que desde que te vi supe que eras mi hilo rojo.
Tomó mi mano entre la suya dándome un beso en ella y luego las entrelazó.