Horas después de lo sucedido...
Ya era de noche y tenía la cita con Jacob, la cual dudaba en ir por que no me sentía bien ya que en la mañana lo traté mal, pero quiero ir para poder platicar mucho más con el y despejarme un poco.
Me di un baño de burbujas de treinta minutos para luego peinarme y maquillarme, me puse un tipo de suéter blanco cortado arriba del ombligo y unos jeans tiro alto con un cinturón n***o, ya que hacía frío y no estaba muy segura de a dónde íbamos a ir. Una vez ya arreglada tomé un taxi hasta su casa. Después de veinte minutos llegué y golpeé la puerta, por lo cual el me abrió ya preparado.
Em: ¿Acaso sabías que vendría?
El rió y salió de la casa tomando mi mano.
Jb: Claro que si, es mi instinto el que me lo dijo.
Lo miré sonriendo y subimos a su auto.
Em: ¿Hyu Min no vendrá con nosotros?
Jb: Claro que no, es una cita solo para dos, además no podemos llevar a una niña a bares o moteles donde van adultos.
Me quedé mirándolo serio y el arrancó sonriendo burlón.
Em: ¿A dónde iremos?
Jm: Ya lo sabras...
Mientras iba manejando nos pusimos a escuchar un poco de música relajante y tranquila...
...
Jb: Emma... Ya llegamos.
Susurró en mi oído y me desperté de a poco ya que de camino al lugar me quedé dormida.
Em: ¿Llegamos?
Jb: Si...
Refregué mis ojos y levanté, el salió del auto para rodearlo y abrirme la puerta, me ayudó a bajar y yo comencé a ver todo con más claridad.
Em: Esto es...
Abrí mis ojos sorprendida y lo miré sonriendo.
Jb: Si, aqui crecí cuando era pequeño, este es mi lugar.
Habíamos ido al centro de una cuidad pequeña la cual estaba toda adornada con luces colgando, muchos puestitos de comidas y mucha gente caminando por allí.
Em: Wow... Esto es muy, muy lindo.
Sonreí y el me miró.
Jb: Me alegra que te haya gustado, yo pensé que quizás.... No te gustaría, ya que aquí traje a algunas chicas con gustos lujosos y les disgustó.
Lo miré seria.
Em: Primero que no me compares con otras mujeres con las que has salido y segundo que no quiero estar aquí ahora, pero no por que no sea de mi "estatus" ya que yo soy igual que estas personas, sino que trajiste otras mujeres aquí.
Era realmente una buena actriz.
Jb: Oye... Mi pequeña, ¿Por qué estas tan celosa? Yo solo las traje para ver si en verdad me querían.
Em: Jimin... A mí no me importa si estamos debajo de un puente o en unos de los restaurantes más lujosos del planeta tierra, estar contigo es lo que me importa.
Dije lo último en susurro y me sonrojé, escuché una leve carcajada de el mientras tomaba mi mano y la entrelazaba con las suya.
Jb: Ven, vamos.
Comenzamos a caminar y alejarnos de ese lindo lugar dónde nos encontrábamos para comenzar a acercarnos a una bella, pequeña y humilde casa de ese barrio.
Jb: ¡Este es mi lugar especial.
Sonrio y entramos al patio de la casa, este era muy grande, lleno de árboles, una huerta y una casa del árbol.
Fuimos hacía la casa del arbol y subimos, al subir nos sentamos en la entrada y podíamos apreciar casi toda la cuidad ya que el árbol era demasiado alto y muy amplio.
Jb: Pues, esto no es la gran cosa pero para mí este lugar es muy especial... Aquí vivía de pequeño, vivía con mis abuelos y fui muy feliz, me encantaría poder venir a vivir aqui con mi hija, pero por el trabajo se me dificultaría mucho y además necesitaría alguien para cuidarla a ella.
Suspiró y me miró.
Yo no sabía que decir, podía ofrecerme pero yo también tengo mi vida y mis estudios.
Em: No se que decirte... Pero sabes que si necesitas algo puedes contar conmigo.
Jb: Entonces necesito algo...
Lo miré atentamente y el me tomó de las mejillas.
Jb: Ven a vivir conmigo aquí, lejos de la cuidad, de la mamá de Hyu Min, de todos.
Negué varias veces con mi cabeza y suspiré.
Em: No puedo, necesito terminar de estudiar, recibirme, trabajar e independizarme en todos los sentidos, no puedo venir aquí abandonando mis estudios y vivir cuidando solo a una niña, sin ofender. Entiendo que tú ya tienes trabajo y eres rico, pero yo no, yo no soy esa clase de persona.
Jb: Yo tampoco lo soy, el dinero no me define. Entiendo porque no quieres, esta bien...
Suspiró y me invitó a pasar a dentro en la cuál habían dos cojines en el suelo y una gran comida, preparada por el.
Comenzamos a comer mientras hablábamos de tonterías o nos conocimos mejor. Una vez que terminamos, ordenamos todo y nos sentamos de nuevo en la entrada pero esta vez el se sentó atrás mio y apoyó su mentón en mi hombro mientras yo observaba detalladamente la vista.
Jb: Se que es muy rápido pero...Te quiero, promete no abandonarme nunca.
Susurró y yo sonreí acariciando su cabello.
Em: Lo prometo.
Me di la vuelta sentándome en su regazo y nos acercamos poco a poco para unir nuestros labios en un beso.