Comenzamos a besarnos.
Era un beso de pasión y suave a la vez, uno de los mejores besos que podrían haberme dado en mi vida y debo decir que los besos con lengua no me gustaban, pero su lengua se volvió mi adición en muy poco tiempo.
Nos separamos lentamente y luego el bajó sus besos a mi cuello, mientras el seguía en lo suyo sus manos no se quedaban atrás, sino que comenzaban a meterse en mi suéter y acariciar mis pechos lentamente mientras yo me movía encima de el.
Luego de eso me lo quitó y yo le quité su remera, comenzamos a besarnos pero esta vez era desesperadamente como si no hubiera mañana y necesitabamos más contacto entre nosotros, mientras uníamos nuestros labios comenzábamos a quitarnos la ropa quedando completamente desnudos. Entramos a la casita en donde el me acostó y allí comenzó a besar mis pechos, nunca había sentido ese placer el cual el me estaba brindando. Arqueaba mi espalda mientras mordía mi labio evitando que salieran gemidos de ellos y miraba como su lengua recorría cada parte de mis pezones.
Luego de un rato jugando con ellos bajo con besos hacia mí abdomen y luego a mi feminidad. Abrió mis piernas lentamente y me miró.
Jb: Estas preparada??
Asentí desesperadamente y cerré mis ojos para luego sentir su lengua recorrer cada parte de mi feminidad, movía su lengua rápidamente lo cual me provocaba que mi espalda se arqueara y de mi boca salieran puros gemidos descontrolados.
Luego de eso, comenzó a meter dos dedos dentro de mi mientras comenzaba a masturbarse.
Em: Déjame hacerlo por ti...
El quitó sus dedos de mi y yo agarré su m*****o y comencé a masturbarlo y a meterlo a mi boca. Era un gran tamaño pero mi boca lo aguantaba, mientras el tomaba con sus manos mi cabello yo seguía chupando su m*****o, luego de un rato, este sé corrió en mi boca, lo trague y luego el me sentó en su regazo y metió su m*****o lentamente. Puso sus manos en mi cintura y comencé a moverme de arriba a abajo, cada vez aumentando la velocidad.
Después de un buen rato ambos nos vinimos y dimos un suspiro pesado. El tomo una manta que se encontraba allí y nos tapamos ambos apoyados en la pared mientras me abrazaba en sus brazos y quedábamos dormidos de a poco.
...
Al otro día ya estaba entrando el sol por las ventanas así que refregué mis ojos y me quedé por un rato mirando hacia un punto fijo, recordando la gran noche que pasé pero que a la vez malos recuerdos vinieron a mi y comencé a sentirme avergonzada.
Jb: Hmm... Buenos dias
Dijo con su voz ronca dándome un beso en la frente, yo estaba sonrojada, no sabía que decirle.
Jb: Oye, ¿Pasa algo?
Me miró y cerré mis ojos rápidamente.
El rió y yo me sonrojé.
Jb: Hey... Tontita.
Susurró en mi oído lo cual provocó que me levantara rápidamente y comenzara a vestirme sin ninguna explicación.
Jm: ¿Qué te sucede?
Preguntó asombrado y se cambió al igual que yo.
Jb: Emma, detente.
Me tomó del brazo y nos miramos a los ojos, pero rápidamente desvíe mi mirada y suspiré.
Jb: Oye...
Me tomó de las mejillas e hizo que lo mirara.
Jb: ¿Te encuentras bien?
Em: Si... Solo que, yo no quería que esto pasara.
Él suspiró y acarició mi cabello.
Jb: Siento no haber sido la persona con la que querías...
Lo miré y negué varias veces.
Em: Y-yo no soy virgen.
Reí y el me miró.
Em: Sólo que hace mucho no lo hacía, desde que...
Jb: ¿Qué?
Em: Solo tuve un hombre en mi vida, pero lo más maravilloso es que ni siquiera se quién es porque ese día estaba borracha.
Reí sarcásticamente y el me abrazó.
Jb: Haré que te olvides de ese hombre, a partir de hoy voy a hacer lo imposible por ti y verás que seré lo mejor de tu vida.
Sonreí y apoyé mi cabeza en su pecho.
Em: No creo que eso pueda llegar a pasar, olvidarlo, es imposible.
Jb: Vamos, salgamos de aquí.
...
Nos encontrábamos fuera ya del pueblo y estábamos en una cafetería desayunando, sin decir ninguna palabra, quizás no fue el momento indicado para haberle dicho eso, pero que más da, lo dije.
Flash Back.
Tenia dieciséis años, ese día me habían invitado a una fiesta y yo me sentía un poco mal ya que había roto con mi novio.
Esa noche bebí todo lo que pude, hasta no tener noción de que hacía o decía, pero lo que si recuerdo es que un chico con rasgos asiáticos se acercó a mi.
Xx: ¿Mujer estas bien? Te veo muy ebria.
Em: Tranquilo, estoy bien.
Quise dar un paso y me caí lo cual el rió y me ayudó.
Después de eso no recuerdo más nada.
Cuando abrí mis ojos me encontraba en una cama completamente desnuda y sin nadie a mi lado, supuse que yo me había quitado la ropa y me acosté a dormir pero... No fue así.
Luego de unas semanas, comencé a sentirme mal, mareos, náuseas y tenía hasta antojos. Trataba de ocultarlo pero mi madre se dió cuenta y me llevó al médico.
Genial, había quedado embarazada en mi primera vez con un hombre que ni siquiera sabía quien era. Mi madre me golpeó y regañó por varios meses, mi padre no sabía nada hasta que mi barriga comenzó a crecer y mi hermano, el... Buscó por meses quién podría haber sido el hijo de puta que me dejó embarazada.
Pero yo no veía así, yo... Disfruté mucho esa noche, nunca la había pasado mejor y creo que la noche de ahora se asimilaba a esa.
Mis padres me llevaron a un lugar como un orfanato, similar, solo que ahí había niñas embarazadas como yo. Pase siete meses allí, viendo día a día como crecía mi barriga. Pensando en cómo sería mi hijo, si se parecía a mi y todas esas cosas que piensan las madres, ¿No?, La verdad es que todos me decían que estaba loca, que cómo iba a querer un niño el cuál no fue deseado y mucho menos sin saber quién era su padre. Es que lo pensaba pero eso no iba a impedir que no quisiera al niño o niña que estuviera en mi barriga.
Pasaron los nueve meses, el o ella nació. Es que digo el o ella porque nunca supe que era, cuándo lo tuve me dijeron que era un niño sano, pedía verlo y me lo negaron.
Después de unos días me dijeron que mi bebé había muerto.
Lloré, golpeé y hasta traté de suicidarme y echarme la culpa a mi de que mi hijo haya muerto, pero no. No fue mi culpa, yo no había hecho nada.
Luego de esa noticia me anestesiaron y aparecí en mi casa, con mis padres felices haciendo como que nada pasó y que eso del embarazo fue todo un sueño.
Aún sigo pensando si todo eso fue real o no. Así que toda mi vida estuve pensado y me hicieron creer que era una ilusión mía, que no fue real y que eso jamás paso.
Aun que me digan eso nunca olvidaré el sentimiento que tuve de madre y que para mi si fue real aunque me digan loca, de ver mi barriga creciendo cada mes, de sentir sus pataditas y su corazoncito.
Ahora mi bebé tendría tres años, la verdad es que espero que este vivo o viva y que sea muy feliz con su familia, y si de verdad murió, solo diria que lo llevo en mi corazón.
Fin del flash back.
Jb: Emma, ¿Te encuentras bien??
Me quitó de mis pensamientos su voz y asentí varias veces para luego desayunar junto con el.