Capítulo 10: Los encuentros.
Naomi
-A las tres de la tarde-
---> Agh si eres estúpida y sí Erick te quiere mandar una carta, no le diste tu dirección. Me reprocho.
-Tranquila Nao, solo escríbele otra carta y ya.- Me calmo
Le escribo la carta con mi dirección salgo del hotel hacia el servicio de encomienda.
-Agh.- Gruño. Me tropieso con alguien mucho más alto que yo.
-Lo siento, ¿estás bien?.- Pregunto con los ojos cerrados, me di en toda la cara.
-¿Naomi?.- Pregunta una voz muy masculina y ligeramente familiar.
-¿Eugene y Harry?.- No lo puedo creer.
-Es como sí fuera coincidencia.- Dice Harry detrás de Eugene. Me había tropezado con Eugene.
-¿Qué hacen aquí?. -Pregunto sorprendida.
-Veníamos a invitarte a una excursión que haremos con los del grupo que te presentamos anoche.- Explica Eugene sobándose la nuca.
-Mmm, pero ¿a qué parte en específico?.- Al preguntar puedo ver bien de cerca los ojos color miel de Eugene, son hermosos.
-Al bosque Stanford a unos kilómetros después del parque en general.- Me explica Eugene.
-¿Qué dices?, ¿Vienes?.- Veo la ansiedad en la expresión corporal de Harry.
-Bien iré solo que no cuento con todos los materiales requeridos para una excursión.-Me preocupa ser una carga.
-No tranquila nosotros somos los que te estamos invitando, cualquier cosa compra lo esencial.- Aclara Harry. Se despiden con pasos lentos.
-Pero ¿cuándo exactamente?.- Grito.
-Mañana a las 6:00 a.m te pasamos buscando en la entrada del hotel.- Me grita Harry dándose vuelta.
-Agh, otra chocoaventura que me meto sin saber.- Digo para mis adentros.
Termino entregándole la carta al señor que me atendió, salgo de la tienda para dirigirme hacia la farmacia o la tienda de supervivencia.
Estando en la farmacia oigo una voz muy peculiar. Me escondo en un estante cerca para ver a quién le pertenece la voz.
--->Oh, no es mi papá con Taylor. Me estoy empezando a sentir mareada.
--->Pero qué hacen aquí. No sé qué hacen aquí ni me importa solo escapa.
Empiezo a buscar un escondite con la mirada porque están del otro lado del estante lleno de medicamentos y cosas de farmacia.
-¿Qué hago?.- Me pregunto a mí misma.
Escucho como los pasos de zapatos mocasines se acercan, cada latido golpeando mis costillas. Ciento que a temperatura baja.
-Oh no me vieron.- Digo sin importar quién me escuche.
-¿Naomi?.- Pregunta anonadado mi padre. Volteo por instinto está parado allí mirando que llevo puesto y tratando de descifrar que es lo que pienso.
Empiezo a correr, gracias a Dios que la farmacia es un sitio grande. Hay un pasillo lejano casi escondido de todo este lugar sin pensarlo mucho me oculto.
Entre las sombras, veo pasar a Taylor.
-AGH…-Gruño. Me tiene cargada de los hombros, estoy contra su pecho. Ahora que lo pienso este hombre es muy alto un metro noventa y tantos. ¡Es igualito que el guardaespaldas de Anastasia Steel.
-Señorita Anthonyson por favor relájese. Intenta calmarme Taylor pero…
-Tay… Por favor no me entregues quiero demostrar que soy una mujer fuerte y que también puedo manejar la empresa, por favor.- Le suplico. Desde este ángulo puedo apreciar que es de unos treinta y dos años jamás me lo hubiera imaginado.
-Solo si me promete una cosa.- Susurra a mi oído.
-¿Qué?.- Pregunto extrañada.
Me besa rápido en los labios, siento la comisura de sus labios, son suaves pero…
-Vuelve porque extraño ver tu rostro.-Me masculla cerca de mis labios me deposita otra vez en mi escondite, me guiño el ojo. Escucho como inventa una excusa ante mi padre furioso. Me relajo al ver cómo se van de la farmacia.
Me acomodo mi ropa y toco mis labios.
--->¿Por qué? Taylor me abra besando.
Pensativa compro las cosas que me competen, protector anti-mosquitos, bloqueador solar, bolsas de frituras, cosas por ese estilo
Compro comida rápida para cenar y me dispongo volver al hotel para descansar de este trasteo absurdo.
***
Son las cinco de la mañana, gracias a Dios que me traje un skin care para las ojeras que me las quita rápido, preparo un bolso con mis cosas ayer en la noche deje una hamburguesa entera para hoy
--->Vamos a ver si me sirve esta hamburguesa.
Me pongo mi pantalón más cómodos y protectores, de color verde oscuro, unas botas de montaña color mierda, porque están llenas de lodo, una camisa negra. Termino de alistarme para mis amigos creo que debería llamarlos así.
-Bueno ya son las 5:40.-
--->Con veinte minutos de sobra ¿eh?.
-¿Espera qué?.- Digo para mis adentros, confusa.
-¿Quién estará tocando a esta hora?.- Pregunto viendo por el agujerito de la puerta. Me quedo helada al ver de quien se trata.
-E…Erick.-Se me sale abro la puerta y me abalanzo sobre él.
-Erick, Erick te extrañe mucho, Dios no sabes cuánto pensaba en ti.- Al decirlo se me salen las lágrimas de felicidad
-No sabes cuánto he pasado por ti.-Se escucha cansado por lo que le invito a pasar. Se tumba sobre la cama y yo me siento al borde de esta.
-¿Qué ha pasado desde que me fui?.- Me pregunto entusiasmada.
-Bueno en resumen, nuestros padres me explotaban como piñata para saber más información de ti…(Me echo reir)…- Me rueda los ojos.
-Olga y yo somos novios pero nadie más sabe solo nosotros tres.- Me mira con los ojos entrecerrados, extendiéndome el meñique para prometer que no lo divulgaré. Lo que acepto y apretamos nuestros meñiques y besamos nuestras manos.
-Wao, me perdí unos días y ya tienes novia.- Digo celosa porque quiero protegerlo aun sabiendo que Olga es buena.
-Celosa, celosa, tu estas celosa. JAJAJAJA. Mi hermanita esta celosa.- Canta una estúpida canción entre carcajadas.
-Bueno y tú que tienes para contar.- Levanta una ceja con una sonrisa maliciosa.
-En resumen, conocí a un grupo de chicos que por lo menos dos quieren tenerme como novia pero yo les digo que no se enamoren de mí y hoy dentro de seis minutos voy acampar con ellos y estuve cerca de que mi papá me encontrará pero Taylor me salvo y confeso que estaba enamorado de mí.- Digo con exactitud omitiendo algunos hecho porque si no lo haría Erick se volvería loco.
-Te vas conmigo. No sé adónde te voy a ocultar pero te vas conmigo.- Dice furioso y celoso.
-JAJAJAJAJA, mira quién esta celoso ahora. Jaque mate Sr. Erick.- Mi sarcasmo lo enoja aún más pero presiento que tiene algo bajo la manga.
-Sí, dices que vas acampar hoy puedo ir contigo.- Me sonríe desafiándome.
-No, uno, estas muy elegante y se van a dar cuenta que somos de una familia muy poderosa aquí en Ámsterdam, bueno la más poderosa, segundo no tenemos nada para acampar para los dos y tercero tienes que dirigir la empresa.- Me excuso sacándole buenos argumentos para no ir pero…
-Uno tengo un conjunto de ropa informal en el carro, segundo, puedo comprar cosa para acampar contigo y tercero, ayer organicé toda la empresa para que papá se acomode perfectamente hoy en nuestro despacho. Jaque mate Sra. Naomi. Dice Erick sentándose al lado mío para ver mi reacción.
-Ok está bien pero te quedas todo el día conmigo para planear mi futuro.- La determinación se me sale por los poros.
-Pero no me dejes afuera otra vez o si no…-
-No contare contigo. Ya me lo habías dicho antes.- Digo algo decepcionada.
-Acepto de todas formas jamás tendré planes en los cuales no estés tú, te amo Erick y jamás volvería hacer algo que te dañará.-
-Lo entiendo.- Me abraza siento como las lágrimas se cae por si solas haciendo un camino húmedo sobre mis mejillas.
-Bueno vamos antes de que te busquen.- Me toma del brazo pero he quedado de piedra.
-¿Qué pasa?. -Pregunto extrañado.
-¿Cómo tu sabes que ellos vienen por mí?.- Estupefacta por sus palabras, dice.
-Lo deduje jamás te ha gustado que te planten.- La cara de obviedad de Erick, me enoja pero termino accediendo a las dirigencias que él necesita hacer antes, para quedarse todo el día contigo.
-15 minutos más tarde-
-¡Apresúrate!, que creo que ya están allí.- Me da algo de ansiedad que Erick conozca mis primeros amigos hombres.
-Tranquila ellos entenderán porque te tardas.-
-Tus intentos por calmarme son en vano suspiro con alivio al ver que no están allí.
-Entremos.- Manda como Pedro en su casa.
-Vamos.- Gruño.
Acomodamos todo lo que compramos y justamente…
Toc, toc, toc, toc.
-¿Quién?.- Erick y yo decimos al unísono.
-Harry y Eugene.- Dicen detrás de la puerta
Abro con una sonrisa llena de alegría lo que les causa un sentimiento de querer abrazarme, lo que me incomoda un poco y se dan cuenta que un hombre veinteañero, atractivo se les queda mirando como un asesino.
-Les presento Harry, Eugene, él es mi hermano…(Me interrumpe)…-
-Erick Black, un gusto.- Le extiende primero la mano a Harry, veo como Erick marca su superioridad ya que le da un buen apretón a cada chico.
Los dos chicos que han venido a buscarme saben que Erick tiene poder por lo que se comportan condescendientes cada vez que se dirigen a él. Lo que me da seguridad.
-¿A dónde vamos?.- Pregunta Erick sosteniendo nuestros bolsos, con una sonrisa ligeramente maliciosa.
-Bueno vamos al parque Stanford, a unos metros después para tener más calma explica Eugene manteniendo algo de orgullo.-
-Perdónenme por no avisar que Erick venia conmigo.-Me disculpo a ver sus caras confundidas.
-No te preocupes, todo estará bien, mientras más mejor.-Dice Harry calmando un poco la tensión.
-No se preocupen por las cosas de Naomi o las mías ya que he comprado lo necesario.- Justifica Erick saliendo al pasillo.
-Yo los llevo, solo me tienen que dar la ubicación, es que no me gusta llegar con las manos vacías.- De pronto el ambiente se calma.
-Bueno se la paso a Naomi par que te la pase.-Aclara Eugene.
-Excelente.- Aprueba Erick bajando las escaleras.
Me aseguro que la habitación tenga seguro me dispongo a ver como es el desenlace de esta rara amistad.