No me levanté de la cama a las 7 de la mañana, como era habitual en mí. No pude dejar de pensar en la noche anterior, así como tampoco en el sueño que me acompañó casi toda la noche. En aquel sueño estaba con Wyatt y Peyton, hicimos lo único que no pudimos hacer cuando estuvimos juntos, llevar a Peyton a un McDonald. Sonreí por el recuerdo del sueño, casi creí que la vida real solo fue una pesadilla. Quería creer en Wyatt, quería confiar en que no volvería a dejarme si su mundo intentara rompernos, quería creer que esta vez me dejaría elegir si las cosas se pusieran difíciles. Cada pequeño espacio de mi mente lo extrañaba, cada parte de mi cuerpo lo deseaba, y cada fragmento de mi corazón lo amaba, pero incluso aunque todo de mí fuera sincero sobre lo que siento por Wyatt, existe la únic

