Era muy extraño todo eso. Ese calor que tenía dentro debía sacarlo de alguna manera, y se le ocurrió un baño de agua helada. Sí, era necesario. —Claro, como digas, pero debes tener cuidado. Ayer casi se cayó, y si llega a caerse, van a decir que no lo cuido bien. A decir verdad, me alegra trabajar aquí a pesar de ser menor que yo y no deberíamos llevarnos bien, usted me hace reír mucho, como dice es mi primer amigo varón. De verdad quiero ayudarlo a que se recupere y le pueda dar esa sorpresa a su esposa. Alejandro se conmovió. Sintió tan sinceras las palabras de Vera que por un momento olvidó la escena en el baño, después de todo ella le estaba confiando su amistad, le estaba brindando una oportunidad, se daba cuenta de que ella era una mujer criada a la antigua, algo cerrada y obstinad

