La noche llegó y yo no había podido dejar de mirar a Kay. Cada cosa que el hiciera me recordaba a mi difunto mejor amigo Kevin pero es que me impresionaba el parecido que tenían. Ambos solían usar gorros, tenían el pelo claro y los ojos algo verdes, tenían el mismo color de piel y la sonrisa era igual. ¿Habrán sido separados al nacer? ¿Sera el hermano perdido de Kevin? -Se hace tarde, debemos irnos. -Mi madre le dijo a Tomás. Luego quedamos Max, Nick, Kay y yo. Emily se había ido a dormir pero bueno, se había levantado temprano para ir a buscarnos al aeropuerto y eran las 01:28 de la noche. -¿Y ustedes viven juntos? -pregunto Max -No, tenemos pensado pero nada concreto. -Kay respondió -Mañana tenemos cosas que hacer Kay, ¿vamos? -Nick le susurró y su pareja asintió.

