Capítulo 19: El pasado atrás Mi primer día y llegaba cinco minutos tarde. Mi primer empleo como correctora en una revista bastante importante. Había pensado que en la entrevista no les había gustado pero, cuando una semana después, me avisaron de que el puesto era mío, di saltos de alegría por toda la casa. Y me convencí de que quizá era buena. Corrí a los ascensores pero bajaba muy lento. Así que tuve que ir por las escaleras. Siete pisos a las nueve de la mañana no eran muy agradables para mí, y menos sin haber desayunado. En mi mano portaba el maletín que mi madre me había regalado para guardar mis escritos. Por aquel entonces estaba decidida a convertirme en una estupenda escritora y los llevaba a todas partes, ya que la inspiración podía llegar en cualquier momento y lugar. Pero

