Capítulo 38: Horrible noticia Apenas me estabilizo, lo empujo sintiendo que su toque es toxico y me quema. —Gloria… —No te quiero en mi vida. No te quiero ver. Él no contesta. Retrocede unos pasos. En tan solo un segundo, docenas de situaciones y momentos, en los que él hacía ese gesto, pasan por mi cabeza. El sentimiento de felicidad que sentía en esos instantes me sacude por completo. Él va a decir algo, pero entonces la puerta del ascensor se cierra. Dejándome por fin sola. Me apoyo en la pared y lloro. Pero son tan solo dos pisos y tengo que controlarme para parecer que estoy bien cuando se abran las puertas. Siento temor, miedo, pánico por unos instantes, de que esta vez se quede para siempre. En cuanto se abren las puertas, corro por el vestíbulo. Me tuerzo el tobillo pero ni

