Capítulo 11: Soy un caos —Dos semanas en las que he pensado en cada parte de tu cuerpo —murmura en mi oído. Su respiración me hace cosquillas—. Lo recordaba a la perfección, pero necesito memorizar hasta tu último lunar. Sus manos se pierden por mi espalda. Me la recorre como si lo estuviera haciendo por primera vez. Me aprieta la carne de los costados, se inclina y me huele la piel. Siento que me desvanezco. Sus dedos no se pierden un detalle de mi cuerpo. Me toma de los pechos con fiereza, arrancándome un grito de dolor y placer al mismo tiempo. Me empuja contra la pared sin dejar de coquetearme. Me pellizca un pezón, luego se agacha para metérselo en la boca. Lo lame con urgencia, tira de él, lo toma entre sus dientes. Cierro los ojos, llena de placer. —Por qué me haces esto, D

