Capítulo 10: Mi jefe de sorpresa Me humedezco los labios casi de forma inconsciente. Los entreabro en el momento en que él sonríe. Sirve las copas. Su sonrisa es preciosa. Y sus ojos brillan a causa del alcohol. Tiene los labios un poco húmedos. Me quedo en ellos durante unos segundos, ansiosa de tomarlos entre los míos. Luis arrima el rostro al mío. Se pone serio de repente. El corazón me da un vuelco. ¿Está a punto de besarme? De repente se separa de mí, me quedo como boba. No le atraigo, no va a besarme. —Creo que me voy para casa. Es tarde —me levanto de la silla, ocultando mi rostro entre los mechones de pelo. —¿Te llevo? —él también se incorpora. —Llamaré a un taxi —intento sonreír. Nos despedimos con dos simples besos. Pero su mejilla con la ligera barba hace que todo m

