*Samantha* Una habitación vacía, sin puertas ni ventanas, impoluto blanco desde el piso hasta el techo, ni un solo sonido en el aire mas que mi propia respiración, y la luz mas brillante que mis ojos han visto, desesperándome en un instante al sentirme tan sola en un lugar extraño. -¿Hola? – le hablo a la nada, intentando llamar la atención. -Por fin estamos solo tu y yo – una voz parecida a la mía se escucha en la sala, pero no logro ver a nadie. -¿Quién anda ahí? -Soy tú – esa respuesta me deja mas confundida que antes. Giro en 360º hasta volver al mismo lugar, sin lograr ver mas allá de la luz segadora y el vacío de la habitación. -¿Quién eres? Deja de jugar, quiero ir a casa. -Samantha, estamos en tu cabeza, soy tu conciencia… hace mucho que no hablamos. Estoy dement

