Cuando nos conocimos. Sin perder más el tiempo los dos se ponen en marcha con la música a volumen considerable cantando van solos ya que el vampiro debía cenar. Darío concentrado en el camino baja la mirada para ver la palanca de cambios, ve al mano izquierda de Secundina así como los dos anillos, con su mano derecha atrapa de ella, besa los anillos, su cuñada no dice nada solo le guiña el ojo derecho ve como ella se lleva las manos al vientre comenzando a tararear una canción de cuna sin permiso él con su mano derecha hace lo mismo, ambas manos sobre el vientre, se puede palpar la tranquilidad de los dos a tal grado que Darío al sentir el aroma dulce de ella suelta el propio, desvía la mirada a la izquierda para disimular que sus ojos han cambiado de color, gruñe por lo bajito evitando q

