POV: DARA Tenía toda la semana evitando toparme con Marcus, cada noche siempre me repetía el mismo mantra. No te fijes mucho en sus ojos negros, jamás podrán estar juntos. Y cada vez que aquellos ojos se fijaban en mí el mantra se iba al carajo, mi cuerpo entero se calentaba. ¡Dios! ¿Por qué tenía que ser tan guapo y obediente? ¿Por qué siempre causaba este efecto en mí? No lo sabia, lo único que sabía es que cada vez me era imposible alejarlo de mí. Esto podría ser una tortura sino ponía los límites. Mi tonto primo tenía razón en algo, y ya no me iba a negar a ver tal cosa: Marcus era el caballero con el que toda mujer había soñado. Y superaba por mucho a cualquier hombre que hubiera conocido. Apenas lo ví entrar al cuarto con su cuerpo mojado, y la toalla cayendo bajo su

