La tarde finalizó, y luego de un pequeño descanso, Margaret se duchó, opto por colocarse un vestido de tiras ceñido al cuerpo, escote en V, el cual tenía una abertura en la pierna izquierda hasta la mitad de muslo, ella quería estar lo más cómoda posible, para su pase nocturno, y sin saberlo, dicha prenda, sería utilizada a su favor, por Ethan. 8: 00 p.m. Mansión de Ethan —¿Así que ahora tienen citas? ¿Dígame, también puedo pagar por sus noches? —al momento de llegar, Margarte fue recibida por Angus —¡Respéteme! Yo no estoy ofreciendo ningún servicio, y los asuntos entre sus hijos y yo, no le incumben a usted. Con permiso —¡Alto ahí! —él la sujetó fuertemente por el brazo—. Vamos, acéptame, tenlo por seguro, te cogeré, mejor que ese niñito —¡Déjeme en paz! —ella no dudo en abofetearl

