Andrea, tras reconocer que tenía empapada la ingle y el tanga y que estaba a punto de gotearla, la dijo a Natalia que necesitaba que, con urgencia, la introdujeran un buen cipote o que la “hicieran unos dedos” para poder echar más ”baba” vaginal. Natalia se paró en seco dispuesta a complacer a su amiga que, asimismo, se detuvo y se puso en posición, abierta de piernas, para mostrarse ofrecida con el propósito de que pudiera “meterla mano” y masturbarla en plena calle. El alto grado de excitación s****l de Andrea ocasionó que llegara al clímax con rapidez una vez que Natalia introdujo su mano por la parte delantera del corto vestido de su amiga y después de separarla el tanga de la raja vaginal, procediera a “hacerla unos dedos” mientras ambas amigas se daban un buen “morreo” con lengua. Na

