Capítulo 24

1643 Palabras

“Una mañana unos compañeros estuvieron a punto de sorprendernos en bolas y en plena acción en el almacén por lo que decidí mantener los encuentros sexuales en mi domicilio. Aunque no fuera muy discreto por mi parte no me importaba que aquellas cerdas conocieran mi residencia puesto que ellas eran las más interesadas en aclimatarse a mis deseos para que no se llegara a saber que estaban manteniendo relaciones conmigo por lo que no me quitaba el sueño el que alguna de ellas hablara al dejarla y el que llegara, incluso, a denunciarme puesto que, antes de hacerlo, tendría que reconocer públicamente que había estado retozando conmigo y al obtener a través del sexo una parte fundamental de sus ingresos, en aquel país se consentía abiertamente toda actividad s****l siempre que fuera consentida y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR