Una vez en el exterior comencé a pensar en el comportamiento tan dócil que había observado en las dos supuestas hermanas en su relación con el chico del tren lo que me llevó a plantearme que, quizás, pudiera lograr seducir a Bjorn y liarme con él si, en una nueva sesión s****l, le demostraba que, además de ardiente, cerda y viciosa, era dócil, obediente y sumisa. Al llegar a casa y antes de enfriarme, me apresuré a llamar a Nicole para decirla que tenía que hablar con su chico lo antes posible pero la joven me dijo que acababa de irse porque tenía un compromiso y que, seguramente, no lo volvería a ver hasta el día siguiente por la noche pero que, si no podía esperar hasta entonces, le podría localizar por la tarde en el gimnasio en el que trabajaba. Aquella noche me encontraba tan “burra”

