Capitulo 5

1528 Palabras
En la cima de una colina desierta se encuentra una casa embrujada. Los árboles secos en su camino hacen eco por todo el lugar. Todo se ve viejo y abandonado. El pasto no existe, solo hay tierra. La casa no ha sido limpiada en años. De repente, una alarma estridente suena. Isabel suspira con desprecio al escucharla. Se levanta, va al baño y regresa vestida. Abajo, encuentra a Hao desayunando mientras que Taiko todavía lucha contra el sueño. Faltan Benjamín y Tömörbaatar. Benjamín todavía lleva el flequillo teñido de rubio y el resto de su cabello teñido de gris. Isabel prepara el desayuno para Tömörbaatar y Benjamín finalmente aparece. "¿Dónde está mi desayuno?" pregunta Benjamín. "¿Acaso piensas que soy tu esclava?" responde Isabel. "No, es creo"... "Sabes que puedes irte al diablo, Benjamín no sé cuántos" agrega Isabel. "Benjamín Artemis Andrés de las Torres Grandes"... "Deja de decir tus infinitos nombres" interrumpe Isabel. En un momento de sobresalto, Isabel arroja agua en la cara de Taiko mientras le entrega su vaso. "Gracias". Isabel sube a buscar a Tömörbaatar, pero no lo encuentra en ninguna parte. Se desespera y baja rápidamente para alertar al equipo. "Falta Tömörbaatar." "¿Ya lo buscaste por todos lados?" pregunta Hao, preocupado. "Sí, y él no es del tipo que se esconde así, el pequeño nunca hace bromas pesadas." Inmediatamente dejaron todo para salir a buscarlo, pero no lo encontraban por ningún lado. Regresaron a casa tristes y pensativos. "¿Podría haber sido secuestrado para un sacrificio de vírgenes?" preguntó Benjamín. "Benjamín, baja de las nubes, debemos buscar en todas partes y asegurarnos de que Tömörbaatar esté bien" respondió Hao. Salieron a la calle de nuevo, caminaron, pero no encontraron ninguna pista del pequeño Tömörbaatar. Isabel estaba perdida, no sabía qué hacer. Estaba tan desesperada buscando al niño que no vio a un hombre y chocó con él. "Lo siento, estoy preocupada y alterada porque mi hijo no está". "No te preocupes, estoy bien. También estoy buscando a mi hermana pelirroja". "¿Es pelirroja? El mío es así, con esta altura y cabello n***o. Es a******o". De repente, escucharon a alguien cantando. Venha crianças Vengan niños Comigo você vai ficar bem Conmigo estarás bien Jogos, risos, muita diversão Juegos, risas, mucha diversión Não vai faltar nada Nada les faltara Tudo ficará melhor Todo será mejor Meu mundo é seu e seu mundo é meu Mi mundo es tuyo y tu mundo mío Venham pequeninos, para o meu mundo Vengan pequeños, a mi mundo Minha cidade, minha população Mi ciudad, mi población Você é linda e linda Eres bonito y bonita igual Meu físico não importa No importa mi físico Mas a alma Sino el alma Sua alma será minha de uma vez Tu alma será mía de una vez E assim você será meu e eu serei forte Y así serás mío y yo fuerte seré "¡Esta casa es sumamente fea!" exclama Isabel con disgusto. "¿Te molesta, Isabel? - pregunta Taiko. "No, es solo otra víctima como nosotros". "Entiendo. Yo soy Taiko Hamasaki" se presenta. "Yo soy Benjamín Artemis Andrés de las Torres Grandes De la Guardia de los Andes" se presenta Benjamín. "Yo soy Hao Zhou" dice Hao. "Yo me llamo Isabel Ana Williams" se presenta Isabel. "Vaya, Benjamín me dejó traumatizado. Yo me llamo Alejandro Diego Castro" comenta Alejandro. "¿Estas teñido de azul con gris?" pregunta Taiko. "Si, ¿por?". "Nada, me sorprende nada mas". "Tendremos que entrar a la casa..." - dicen Taiko, Hao e Isabel. "¡No, esa casa está embrujada! Yo ni loco entraría ahí" responde Alejandro asustado. "¿Quieres rescatar a tu hermana o no?" pregunta Isabel enojada. "Sí, quiero" responde Alejandro con temor. "Entonces no seas gallina y vamos todos a rescatar a los niños" dice Taiko. Mientras tanto, Alejandro camina tembloroso. Al llegar a la puerta, primero hay que hacer un plan. "Para comenzar, Isabel va con Taiko, buscaremos en una zona, mientras que Alejandro y Hao cubrirán otra conmigo. "¿Por qué Taiko irá con ella?" cuestiona Hao. "No hay tiempo para discutir, vamos a empezar" - responde Sabrina, entrando rápidamente y con un aire de enfado. Taiko entra y se burla de Hao sacándole la lengua. Esta casa antigua, supuestamente es conocida por sus apariciones y fenómenos paranormales. A pesar de estos signos de advertencia, Benjamín toca un interruptor simple blanco que estaba cubierto de suciedad. De pronto, todas las luces explotan y su dedo índice se quema después de que el interruptor emite una pequeña chispa. Benjamín se queja de dolor y se chupa el dedo mientras Hao, visiblemente enojado,le dice "no toques nada", pero no puede terminar de hablar ya que se cae al pisar un balde n***o de lata. "JAJAJA ¿AHORA QUIEN ES EL IMBECIL?". Se ríe Benjamín. Mientras tanto, Isabel y Taiko avanzaban por un pasillo interminable. A medida que inspeccionaban cada habitación, descubrían solo camas o muñecos viejos y sucios. Isabel se lamenta con tristeza y angustia: "Debí cuidarlo, soy una torpe, una idiota". Taiko la tranquiliza diciéndole que no se culpe, que es buena, valiente y cuida al niño lo mejor que puede. Añade que ambos son jóvenes y están aprendiendo cosas nuevas, sin la ayuda de sus padres, por lo que deben apoyarse mutuamente. "Tú tienes mucho valor, eres muy fuerte". Sin embargo, justo cuando estaban a punto de besarse, alguien llegó y los interrumpió. Isabel y Taiko se separaron rápidamente y se giraron para ver quién había llegado. "Eres un imbécil". Dice Taiko "Oh Alejandro, solo eres tu . ¿y los demás?" Isabel pregunta "Los deje porque peleaban mucho". "Siempre es así con ellos". Agarra el brazo de Alejandro. "¡Vamos! Debemos encontrar a los niños lo antes posible". Taiko mira a Alejandro con celos. Taiko intenta sacudirse los celos de encima, sabe que Isabel no está interesada en Alejandro y que debe confiar en ella. Además, su prioridad en ese momento es encontrar al niño desaparecido y no permitir que ningún sentimiento negativo interfiera en esa tarea "No, mejor ve conmigo, es un desconocido, no sabemos nada de el aun..." "Entonces deja de ser tan idiota y miras bien a donde pisas". Benjamín se queja. Ambos aparecen con moretones en el cuerpo. "No me miren, esto paso porque somos idiotas". Dice Hao enojado y humillado. Pasados unos quince minutos, todos debían pasar por la parte más deteriorada de la casa, donde el suelo estaba roto y había un gran pozo de agua. Por lo tanto, debían ser muy cuidadosos al bordear la parte sana del suelo. "Permíteme ayudarte". ofreció Alejandro a Isabel, pero Taiko lo detuvo, celoso. No le permitiría acercarse a ella, aunque sea para ayudarla. "Actúas como si tuvieras celos". comentó Isabel al saltar con la ayuda de Taiko. "Disculpe, señorita. Me siento inferior cada vez que Alejandro habla o ayuda a alguien". confesó Taiko. "No eres inferior a nadie, todos somos iguales".-le acarició la mejilla Isabel. "Eres una persona increíble, no lo olvides". le abrazó. "No lo olvides, Taiko". "Oye, ¿por qué besar su mano cuando ella tocó su mejilla? Eso es extraño". preguntó Alejandro, desconcertado por la escena. "Soy igual que él". respondió Hao. "No ganarás el corazón de nuestra "Lady". "Está bien, está bien. Ella es toda tuya". dijo Alejandro, asustado. La última puerta finalmente se abre, y los protagonistas, exhaustos después de atravesar tablones podridos, entran en la habitación. Se quedan perplejos ante la visión de al menos diez camas con niños durmiendo en ellas - nadie sabe cuántos en total. La imagen es abrumadora y los protagonistas se ponen nerviosos. La vista es demasiado para Isabel, quien sufre un ataque al ver a tantos niños durmiendo en esas condiciones. Hao y Taiko la abrazan mientras ella llora. "Esto es muy fuerte", dice Alejandro, con desesperación. "Mi hermanita está aquí, puedo ver su vestido blanco". Se aproxima apresuradamente para encontrar a su hermana, pero tropieza con una trampa y cae hacia lo desconocido. "Hay trampas, agujeros en el suelo para atrapar a los intrusos, ¿Dónde estará Alejandro?", pregunta uno de ellos. "No debe estar muy lejos", responde Taiko. "Mi Lady, lo rescataré junto con los niños, eso te hará feliz". "Yo también quiero ayudar", dice Hao. "Pero si son negros, morenos...", interrumpe alguien. "Benjamín", lo llaman al unísono. "De acuerdo, está bien, los salvaré a todos", acepta Benjamín. Mientras caminan, los ruidos de los pasos de las brujas se vuelven cada vez más fuertes. Cuando finalmente los ven, se dan cuenta de que son unas brujas muy feas y malvadas que están luchando por apoderarse de los pequeños. "Ellos duermen, porque están débiles, le arrancamos todas sus engerías posible para nosotras." Dice una chica joven alta de cuerpo perfecto según algunos o algunas. "¿Y tu quieres llevarte a mis niños?. No lo permitiré..." "Mucha charla".-Dice Isabel, para luego golpearla con un hierro que había al lado por alguna razón. La mujer cae al suelo desmayada del dolor. "A pelear". Dice Isabel y todos dicen si con la cabeza para luego correr hacia ellas armados. Y luchar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR