Bradley. Después de colgarle la llamada a Casie corrí a la habitación por mis cosas, esta mujer me estaba haciendo gastar mucho dinero en viajes improvistos, bajé y me encontré con dos mujeres y sus maletas listas para viajar conmigo, no logramos evitar el que no viajaran, pero tampoco fue como si tuviéramos más opción. — Era hora que hiceras algo Me gritó Salomé una vez que me vio llegar a su casa junto con Karin y Vanessa. — Eso mismo dije yo, era hora que despertara. No le respondí a Vanessa porque tanto ella como Salomé tienen razón. No tengo tiempo más solo de tomar un baño y salir de prisa a buscar a ese pijo e intentar tumbar ese maldito contrato, no sé si enojarme con Casie por ser tan buena o por ser tan fácil de manipular a lo que veo. — No me interesa nada de lo que usted

