Como una delincuente hui a casa, mi casa, el lugar donde me crie y al que conozco como mi hogar, no me importa qué tenga que hacer Jim para resolver este asunto, pero no soy y no seré parte de ello. La adrenalina que siento no puedo explicarla, mis nervios me traicionan, quiero correr a los brazos de Brad, pero sé que en este momento él debe estar dolido con mi forma de actuar y quiero darle unos días para hablar con él más tranquilamente. Abordo mi vuelo y al ir despagando comienzo a relajarme, en primer lugar, nunca debí salir de mi cuidad, todas mis decisiones me han traído problemas y más problemas, me separó de lo seres que amo y el dolor del cual huía solo aumentó por la soledad. Recojo mi maleta, tomo un taxi y voy rumbo a mi apartamento deseando que este aun esté disponible para

