—Tu sonrisa es muy bonita— dice Thomas mirándome. Yo mire hacia otro lado para que no viera que me había sonrojado —Que tonterías dices. —Lo digo en serio. —Camina— camine más rápido y el rápidamente se acopló a mi paso —¿Quieres un café? ¿Cenar algo? —Estoy bien así. Solo continuamos caminando hasta que me despedí y volví a casa. Fui a cambiarme por el pijama y luego fui a dormir. A la mañana siguiente mi alarma sonó a la misma hora. Me levante y fui directo a la ducha, cuando termine de alistarme baje al primer piso y me llegó un aroma a quemado, corrí hasta la cocina y vi a Lilith, tratando de arreglar su desastre. —¿Qué ocurrió? —Yo intente hacerle el desayuno a Mike, pero no salió como planeé. —Al menos ¿sabes cocinar?— fui a poner lo que originaba el humo al fregadero

