—¿Pero qué tonterías dices? —No son ninguna tontería, en serio me gustas, en verdad estoy enamorado de ti. —No es verdad— susurré mirando al suelo. —En verdad me gustas y lamento no habértelo dicho antes, pero tenía miedo a tu reacción. Temía que me rechazaras y que te fueras como la última vez, pero ahora no me importa que... —Cállate— lo mire —Tú me odiabas, me aborrecías e incluso me querías lejos y a pesar de todo eso yo terminé enamorado de ti— susurré lo último. Me aparte de él y comencé a caminar —Buscaré a los niños. —Espera— me alcanzó y me tomó del brazo para impedir que siguiera caminado. Me giró y se acercó rápidamente a mis labios para besarlos. Por algún motivo no me resistí, correspondí su beso y debo aceptar que me gustó. Cuando separamos los labios una sonri

