CAPÍTULO 29

1390 Palabras

Al llegar al hospital pasamos a ver a la pequeña Laura. Ella ya se encontraba mejor y cuando vio a su hermano sonrió feliz. —Laura, que bueno que estés bien— dice Leo —El señor Augusto tenía razón, si me bañaba tú te pondrías mejor. —Te lo dije, no por algo soy médico. —Leon ¿Por qué te fuiste con este señor? Te aclaré que no podemos confiar en nadie— la niña me mira fulminante. —Pero el señor Augusto ha sido bueno conmigo. Me dio un waffle y me regaló esta ropa. Me llevó a su casa y conocí a una niña que es muy bonita como tú. —Y ¿le agradeciste? —Si, lo hizo. La niña solo guardó silencio y miró a su hermanito lo llamó y susurró algo en su oído. El niño negó con la cabeza y luego me miró ahora un poco menos molesta. —Señor, quiero agradecerle por ayudarme y por cuidar a mi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR