Quedamos en vernos con Sergio al día siguiente en el apartamento de André. Suerte que el día siguiente no estaría el doctor Sebastián en su consultorio y yo estaría libre, no habría tenido cabeza para eso, además ese doctor, todo fue su culpa, demasiado amable, bueno y yo quería pelear con alguien, estaba tan arrepentida, André me conocía tan bien, él sabía que no sabría poder manejar la situación. —¡Vamos a mi apartamento! —me dijo André. Quería estar con él a donde fuese, lo extrañaba, sin protestar recogí algunas cosas y lo seguí. —¿Puedo pedirle a Martina que vaya mañana? —pregunté. —¡Claro, hermosa! supongo que quieres apoyo, también estará el chismoso de Damián, ese si hizo un escándalo, estaba divirtiéndose de lo lindo con la difusión del chisme, hasta pensé que había podido se

