**Dora** Me senté en el sofá mientras pensaba en el día siguiente, ya la cita estaba arreglada, debí estar mirándo a los lados, pues Dana lo notó. —¿Por qué estás nerviosa? —me preguntó. —Mañana me intervienen ¿No estarías nerviosa? —respondí. —Ni que fuera la primera vez —dijo con insolencia. —Cállate, estúpida—le grité. Rodé los ojos ante su insolencia. —André para ser médico, es bien tonto, ojalá que esté que le vas a abortar ahora, sea uno improbable de verdad, te va a matar si se entera —comentó mientras seguía repasando las hojas de una revista de moda. —Cállate, niña estúpida. —¿Cuántos le has botado por el excusado? —preguntó con altivez. —¿Qué te pasa? ¿De lado de quién estás? —le pregunté. Me lavanté y la reté con la mirada, la tomé por los cabellos e hice que alzara e

