Escuchaba a André bañarse, no me respondió si quería o no llevarme a la fiesta como su novia. No dijo nada cuando se lo mencioné. Me complacerá en todo solo si implica descargar un álbum o cogerme, ah pero no para algo formal, no para llevarme de su novia pero que descaro. André entró a la habitación envuelto en una toalla y aún húmedo, se veía sensual, ¡Que hombre! Y es mío, pensé, casi olvidó que estaba peleando con él imaginariamente hace un momento. —¿Y esos gestos? ¿Qué haces? —me preguntó. Me di cuenta de que quizás la conversación en mi cabeza había conducido a que mi cuerpo gesticulara de más, debía parecer una loca. —¿Voy o no voy como tú novia? —pregunté sin rodeos. —¡Dora estará allí! Ella es benefactora, este año le darán un reconocimiento por su labor filantrópica. No se

