Meses atrás. Madrugada. Muerte de Tommy Walter. Tommy Walter no pesaba tanto, quizá eso lo estaba percibiendo por mi condición física, pero en realidad podía con su peso y con más, así que su flácida masa corporal no supondría un problema para mí, lo principal era silenciarlo y eso ya lo había conseguido. Así que al parecer no tendría ningún inconveniente en mi trabajo. Lo tiré sobre su colchón, que irónicamente tenía sábanas blancas tan inmaculadas, que situar el cuerpo de semejante escoria sobre ellas sería ensuciarlas. Pero tampoco le di mucha importancia a eso, procedí entonces a sacar de mi morral un par de juegos de esposas y a engancharlas en cada una de sus muñecas para guindarlas del respaldar de la cama, allí quedó con los brazos abiertos. Terminé de desnudarlo, retirando la

