Capítulo 56

2257 Palabras

—¿Va a comer sin lavarse esa mano? —inquiero con ojos entrecerrados. Él resopla del hastío y me palmea las nalgas. —Levántate, pequeña, para poder complacerte. Yo prefiero comer así y darle un toque de pescado a la lasaña, pero ya que insistes. ¡Ah! Pero ¡qué desagradable! Me apeo de encima de él y lo sigo con la mirada hasta que se pierde en la cocina. Escucho el agua salir del grifo, entonces me coloco en mi lugar a comer. —Listo, chica quisquillosa. —Él se sienta—. Por cierto, no estás cumpliendo con tu parte del trato. —¿Qué trato? —Quedamos en que nos íbamos a tratar sin formalidades mientras estemos aquí, pero tú continúas hablándome de usted. Suspiro. Será difícil acostumbrarme a tutearlo. —Esto es una locura. Temo que cuando lleguemos se me escape que debo llamarlo "señor L

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR