—¡Ese tipo quiere acabar con el café! ¡Lo destruirá, estoy segura! —exclama Claudia mientras camina de un lado a otro. Trago pesado ante sus palabras. —¿No estás exagerando un poquito? —cuestiono mientras guardo el uniforme. Hoy tuvimos muchos clientes debido a que es viernes, por lo que me quedé haciendo horas extras; lo bueno es que Claudia me pagará un taxi y no tendré que irme en bus. Eso corre por cuenta del café, puesto que ya es muy tarde. —¡¡Exagerando!! —grita alterada—. ¡Tú porque no has visto los cambios que ese niñito le ha propuesto al señor Ross! Y, claro, el muy tonto se los ha aprobado porque, al fin y al cabo, es su hijo y el próximo dueño. ¡A mala hora se viene a retirar el viejo! Claudia es un caso... Y, sí, por niñito se refiere al hijo del dueño, quien tiene más de

