Ángel —Tal vez no sea mala idea una relación seria entre nosotros... ¿Layla? —Miro en su dirección y noto que está rendida. Suspiro y me froto el rostro. ¿Qué rayos acabo de decir? Me siento aterrado. ¿De verdad estoy sopesando tener más que sexo con Layla? Eso sería una locura, yo... no sé si sea capaz de llenar sus expectativas. No fui suficiente para Laura, ¿por qué lo sería para una mujer tan excepcional como Layla? ¡Qué estupideces estoy pensando! Me he dejado llevar por la emoción, es eso. Por suerte ella no me escuchó. Es mejor así. Aunque... La observo dormir y sonrío ante la calidez que siento en el pecho. Ella es tan dulce y hermosa; tan inocente a la maldad que quisiera estar a su lado siempre solo para protegerla. «No debes enamorarte, Ángel». Yo no me estoy enamorando

