TRES DÍAS DESPUÉS -Dannazione, dove cazzo è andata a finire questa stronza?- Fiorella estaba harta de seguir esperando noticias. Renato no tenía respuesta alguna de su supuesto infiltrado y ahora ni su grupo terrestre sabía en dónde encontrar noticias, o alguna información, de Emira y de su hija. -Signora, este país es grande- le recordó Bonte y ella lanzó la copa contra la pared tras él. -¡NO ME IMPORTA!- chilló furiosa- ¡Los teníamos tan cerca!¿Cómo diablos se les perdieron? -En el hotel dijeron que hacía un sólo día se habían ido- explicó el nervioso sujeto. Fiorella volteó el rostro cuando la puerta se abrió. Un pulcro Renato entró con cara de pocos amigos. -Tú- le señaló con el dedo índice- Dime que sabes algo, Renato, porque estoy a punto de soltar varios explosivos en esta puta

