—Me alegra mucho escuchar eso —respondió Celeste, radiando felicidad por saber que sus padres estaban bien—. Espero poder verlos pronto. De hecho, había pensado en hacer una visita breve a casa, pero con las responsabilidades aquí... Era el momento perfecto. Adael se preparó para sugerir que tal visita sería apropiada, que podría acompañarla para asegurar que llegara a salvo, pero que luego, habría una emboscada conveniente en el camino... Sin embargo, antes de que pudiera hablar, Celeste continuó con sus propios planes. —De hecho, mañana será mi semana de descanso —dijo con entusiasmo, sonriendo—. He decidido que me ausentaré del campamento durante varios días. Adael alzó las cejas con una verdadera sorpresa. Esa información no había llegado a sus oídos a través de los canales oficial

