Me quedo parada ahí, sin saber que hacer, son mis rosas preferidas, seguro se lo pregunto a mi padre, ahora que quiere, que me quede aquí para seguirme tratando mal. —¡Por favor baja Isabella!, quiero proponerte algo— Frank me habla desde abajo en tono tranquilo, se queda ahí mirándome sin bajar la mirada. Sea lo que sea que quiera proponerme, no voy a ceder a sus caprichos, ya me canse de amar a un hombre insensible y sin corazón, bajo las escaleras muy despacio y sin ganas, no quiero escucharlo, no quiero que se me acerqué, no quiero tener que verlo más. Ya en el primer piso camino hacia la sala, miro el obsequio que victoria dejo para mí, me siento y lo pongo en mis piernas, me quedo ahí con la mirada hacia otro lado, no lo miro ni por un segundo, él se acerca a mí y se sienta a mi l

