|POV SAMANTA| Su pregunta me tomó por sorpresa, pero después caí en cuenta de que era lo más obvio. — ¿Puedo quedarme? — le pregunté. — Sí… de hecho, puedo pedir otra habitación, creo que deben tener alguna disponible. Darío se levantó de la cama y caminó hacía el teléfono, fui tras de él y lo detuve por la muñeca, él se volteó a verme fijando sus ojos en mí. — No es necesario otra habitación — susurré con un hilito de voz, que supliqué él hubiese escuchado pues volver a repetirlo me daría mucha vergüenza. — Sam… — Dijiste que me necesitas… ¿Me quieres? Noté como tragaba saliva y sentí temor por su respuesta cuando se deshizo de mi agarre, pero quitó el espacio entre nosotros cuando me tomó por la cintura y me pegó contra su cuerpo, su mirada me era hipnótica, estaba tot

