Darío manejaba a casa de sus padres, pero no podía evitar sentir cierta incomodidad, como un pequeño presentimiento de que algo saldría mal, trató de no ponerle atención y concentrarse en llegar lo más pronto posible. Afuera había una tempestad, demasiada lluvia y fuertes vientos, la visibilidad era nula, sin embargo, las calles estaban solas, lo que evitaba el tráfico. Darío paró en un cruce y mientras esperaba el cambio de luces en un semáforo, repasó mentalmente lo que le diría a su padre, estaba emocionado por hacerle frente, sentía cierto empoderamiento, como si por primera vez pudiese ser libre, aunque no podía sentir la misma emoción de saber que se casaría. El semáforo cambió a verde, Darío hizo el cambio de velocidades y avanzó. Pero como sucede comúnmente en esta vida, las d

