Siete días antes… -Hola “Leo”, buen día amor ¿Cómo estás? ¿Qué estás haciendo? –Leonel escuchaba a través de la bocina del celular mientras reposaba en su cama, la cual se encontraba rodeada de hermosos detalles en tonos gris y blanco, ventanas grandes que dejaban entrar la luz del sol, que permitía la salida a un balcón enorme del piso ocho de un edificio blanco; Leonel estaba desnudo, acostumbraba a dormir de esa manera al lado de la entrada había un hermoso mueble color menta, con un espejo enorme que cubría la pared de extremo a extremo en él se encontraban artículos de aseo personal, la ropa que había utilizado el día anterior y una invitación. -Bien amor, estoy despertando en este momento, creo que dormí más de lo necesario –respondía Leonel al teléfono –no te preocupes “leoncito

