El rey Tristeza, eso era lo que sentía tanto en su corazón como en su alma, estaba más que triste, ya no tenía más lágrimas que derramar y sus sollozos se escuchaban por medio mundo. Cuando aquel portal se cerró quiso que se volviera abrir para darle un abrazo a su mejor amiga, la cual se había convertido en su hermana. Deseó que estuviera aquí. Con ella, junto a ella. Luego de que se cerrara completamente cayó de rodillas y al hacerlo la naturaleza como siempre no le hacía daño, si no que cuando cayó todas las piedras se dispersaron para que no se lastimara. Maldijo mentalmente, deseaba haberse hecho daño para que así el dolor que sentía se dirigiera a un solo lugar, estúpido lo sabía ¡pero necesitaba de ello! Quería qué tal vez todo el dolor que sentía se fuese lejos de ella. Sus o

